Miercoles 22 de Agosto de 2018

Ludopatía: una enfermedad que lleva al suicidio a 30 uruguayos por año


Ludopatía
En Uruguay hay una oferta de juegos de azar para 15 millones de personas contando los lugares oficiales, slot barriales y juegos online.
 
Daniel acompañó a un amigo a un casino y desde ese día no pudo parar. Las luces, el ruido y principalmente la plata ganada le hicieron perder todo lo que tenía, no solo material sino que también afectivo. En Uruguay hay 25.500 personas que sufren de ludopatía, la adicción al juego, y la tendencia es creciente.
 
“El ambiente del casino está creado para que todo sea excitante para quien está ahí y para que pierda la noción de todo. No sabés si es de día, de noche, si hace frío o por cuantas horas estuviste adentro”, dijo Daniel de 37 años, quien se define como recuperado de la enfermedad que lo afectó por cinco años.
 
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la ludopatía como un trastorno caracterizado por la presencia de frecuentes y reiterados episodios de participación en juegos de apuestas, los cuales dominan la vida del enfermo en perjuicio de sus valores y obligaciones sociales, laborales, materiales y familiares. Al considerarse una adicción, el afectado nota estas situaciones adversas pero a pesar de eso continúa jugando.
 
Según una encuesta del Grupo Radar y los datos recogidos por el Hospital de Clínicas, entre el 0.8 y el 1.2% de la población del país tiene problemas de adicción al juego. Eso da una cifra aproximada de 25.500 personas y se está ante una tendencia de crecimiento.
 
En la actualidad, los problemas con el juego se desarrollan sin distinciones de sexo, rango etario y nivel socio-económico; dejando atrás el concepto de ser una enfermedad que afecta a hombres de mediana edad.
 
Las nuevas tecnologías y los nuevos medios de comunicación han conspirado para el crecimiento de esta nueva enfermedad. En los juegos de azar que están tendiendo a desaparecer, como la ruleta de paño, las posibilidades de ganar son muy bajas y depende de la persona si se hace adicta o no. Pero en el caso de las máquinas slot, hay más posibilidades de ganar y eso se convierte en una adicción.
 
Cuando Daniel empezó a jugar tenía 30 años. Ya conocía a quien es su mujer y juntos tuvieron una nena que tiene cinco años. “Estuvimos un tiempo separados, pero ahora retomamos la relación”, dijo sosteniendo que su adicción fue la causa de la ruptura.
 
Pero su mujer y su hija no son las únicas personas que Daniel casi pierde por la ludopatía. Estuvo peleado con su padre y con su hermano, a quienes les pidió dinero que utilizó para jugar y lo perdió todo. Así como también perdió su auto y estuvo cerca de quedarse sin trabajo.
 
La ludopatía es una adicción que se puede esconder. En el caso del consumo de alcohol o de cigarrillo, el olor lo deja en evidencia. Con la marihuana sucede lo mismo, a lo que se suma los efectos en la persona que son notorios. En el caso del juego, las señales son más difíciles de observar, hasta que el problema salta a la vista. A Daniel le “saltó” una deuda grande que no pudo ocultar.
 
“Cuando empecé a jugar y llegaba tarde a mi casa, mi mujer lo primero que pensó es que le estaba siendo infiel y eso nos llevó a tener muchas peleas. Yo no estaba con nadie, me pasaba las horas en el casino o en las máquinas que encontraba por cualquier lado”, narró Daniel.
 
Llegar tarde a la casa o el trabajo, falta de higiene, falta de sueño y desesperación por conseguir dinero para seguir jugando son los síntomas de que una persona está ante una situación de ludopatía. A estos signos se debe estar atento para no dejarlo pasar.
 
También existe la adicción a los videojuegos, la cual afecta principalmente a los adolescentes que pasan muchas horas con sus smartphones, tablets, computadoras o consolas. Como consecuencia bajan el rendimiento en los estudios, se aislan de sus amigos, dejan de hacer deporte y engordan.
 
Más oferta que demanda
 
Según los datos manejados por el Hospital de Clínicas, en Uruguay hay una oferta de juego para 15 millones de personas sumando los tragamonedas barriales, los lugares de juego oficiales y la oferta online. En el país rioplatense hay sobreoferta, y además no existen leyes que limiten la creación de lugares de juegos como sucede, por ejemplo, en Portugal donde hay un casino cada 1.000.000 habitantes. En los comercios barriales se sustituyeron el flipper y el pool por tragamonedas. Se dejó atrás los juegos de habilidad por los de azar. Sin olvidar los lugares oficiales de apuesta.
 
La oferta online es otro de los problemas que preocupa a las autoridades médicas ya que Uruguay es un país muy vulnerable en ese sentido. La gran inversión en fibra óptica y la implementación del Plan Ceibal hicieron posible el acceso a casinos virtuales y juegos de apuestas desde todos los hogares.
 
Ludopatía y suicidio
 
La ludopatía es la enfermedad psicológica-social con más tendencia al suicidio. Eso se debe a que las personas llegan a destruirse económicamente y ven a la muerte como la única salida a la situación, y más si hay consumo de alcohol y drogas de por medio.
 
Según los datos del Hospital de Clínicas, de los 700 suicidios que hay por año en Uruguay, 30 están relacionadas a la adicción al juego.
 
Tratamiento y Salida
 
Luego de que “saltó” el problema de Daniel, pudo ser consciente de lo que le estaba pasando y solicitó ayuda a sus familiares y amigos. Fue así que dio con el programa del Hospital de Clínicas al que llegan 70 personas por año.
 
El tratamiento comienza con la decisión de la persona de recuperarse. Al empezar, la primera parte atraviesa un período de abstinencia y la persona, además de apoyo psicológico, necesita de medicación para disminuir los síntomas.
 
Luego hay la etapa de trabajo grupal en la que los especialistas interactúan con los grupos de adictos en recuperación pero lo fundamental está en el apoyo entre ellos. En el Hospital de Clínicas esa etapa dura dos años.
 
En simultáneo se hace un trabajo con las familias para darles apoyo cotidiano a los enfermos. Lo fundamental del tratamiento es atacar las causas y estar atento a posibles recaídas. Según los datos, allí se recupera el 67% de las personas que intentar rehabilitarse, 14% reduce su participación en el juego, 13% abandona el tratamiento y 6% fracasa. La expectativa es de alcanzar el 70% de recuperación de las personas tratadas.
 
¿Tenés problemas con el juego o conocés a alguien que está pasando por esta situación? ¡No dudes en contactarnos! Llamanos al 2400-3400, y uno de nuestros especialistas atenderá.
 
Fuente:
Ecos Latinoamérica